El diputado chileno Javier Olivares Avendaño generó polémica luego de afirmar durante una sesión parlamentaria que las Islas Malvinas son británicas. El legislador, integrante del Partido de la Gente y presidente de la Comisión de Control del Sistema de Inteligencia del Estado, realizó la declaración en medio de un debate por la soberanía del Estrecho de Magallanes.
Olivares trazó un paralelismo entre ambos conflictos territoriales y sostuvo que, del mismo modo que las Malvinas pertenecen al Reino Unido, el Estrecho de Magallanes corresponde a Chile. Sus palabras provocaron repercusiones debido a que contradicen la posición oficial del gobierno chileno respecto del reclamo argentino.
La controversia surgió en un contexto de tensión diplomática previa entre Argentina y Chile, luego de declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea Argentina sobre el Estrecho de Magallanes. El ministro de Defensa argentino, Carlos Presti, posteriormente aclaró la situación ante su par chileno y ratificó que el Gobierno reconoce la soberanía de Chile sobre ese paso marítimo.
A pesar de las declaraciones del diputado, el presidente chileno José Antonio Kast había reafirmado días antes el respaldo de su país a los derechos soberanos de la Argentina sobre las Islas Malvinas y los espacios marítimos circundantes. Esa posición quedó plasmada además en una declaración bilateral firmada junto a Javier Milei.
La polémica se suma a una discusión más amplia dentro de la política chilena sobre la relación con Argentina. El Congreso de ese país también aprobó interpelar al canciller Francisco Pérez Mackenna, quien deberá presentarse el 28 de septiembre para responder por la actuación diplomática del Gobierno en los últimos cruces con Buenos Aires.




