Una misión del Fondo Monetario Internacional llegará este lunes a la Argentina para iniciar la tercera revisión del programa acordado con el Gobierno. La evaluación estará centrada principalmente en el cumplimiento de las metas fiscales y en la acumulación de reservas internacionales.
Si la revisión obtiene el aval técnico y luego es aprobada por el Directorio Ejecutivo del organismo, la Argentina podría acceder a un desembolso cercano a los US$900 millones. Ese monto corresponde a fondos pendientes dentro del cronograma previsto para 2026 y no será liberado de manera automática.
Uno de los principales puntos que analizarán los técnicos será el resultado fiscal. El acuerdo contempla una meta anual de superávit primario equivalente al 1,4% del PBI, mientras que el Gobierno proyecta cerrar 2026 con un resultado de 1,5%. Sin embargo, durante el primer semestre no se alcanzó la meta intermedia, por lo que la evolución de ingresos y gastos será revisada especialmente.
El otro eje será la acumulación de reservas. El Banco Central ya compró más de US$14.000 millones durante el año, aunque el FMI analiza no solo las adquisiciones brutas de divisas, sino también el nivel de reservas netas computables según la metodología incluida en el acuerdo.
La visita coincidirá además con un nuevo vencimiento con el organismo: hacia fines de la próxima semana, la Argentina deberá realizar un pago cercano a los US$800 millones. Las negociaciones estarán encabezadas por Joyce Wong, jefa de misión del FMI para el país.




